26/04/2005

El fraude

Acabábamos el anterior post mencionando el fraude que las empresas cometen al subcontratar, bajo el bonito nombre de "Outsourcing", distintos departamentos; en nuestro caso, los centros de atención al cliente.

El fraude consiste en que su personal de atención al cliente puede trabajar para ellos durante años sin fin, sin adquirir ningún tipo de compromiso con dichos empleados, bajo la fórmula de contratación por "Obra o Servicio". La obra y servicio es, en realidad, donde se convence al cliente para que contrate los servicios de la compañía, donde se le ofrece información sobre las dudas que pueda tener el cliente, incluso donde se le tramitan las averías, se envían contratos, se reciben los contratos del cliente: en definitiva es la cara que da la compañía al cliente. De manera que lo habitual es que ni una sola de las personas que han tramitado las gestiones de los clientes sea un verdadero empleado de la compañía con la que está contratando, o dicho de otra manera, estas compañías NO TIENEN DEPARTAMENTO DE ATENCIÓN AL CLIENTE.

Estos centros se gestionan subcontratando los servicios con distintas empresas, dándose a menudo la circunstancia de que un empleado con años de experiencia real en una compañía determinada, no puede alegar, de cara a sus derechos, haber trabajado con ella ni siquiera unos meses, ya que hoy puede uno estar trabajando para todofone, el mes que viene para telefocosa y más adelante para timofonic, con los mismos jefes, los mismos ordenadores, y realizado en autentico trabajo para LA MISMA compañía cliente, esto es, atendiendo a los mismos clientes de los mismos servicios.

Porque donde dice en el contrato de un teleoperador "Obra y servicio" no significa "el tiempo que dure el centro de atención al cliente en el que uno trabaja, sino el tiempo que dure el contrato entre las dos compañías, para un departamento concreto, y a partir de ese momento el viento se habrá llevado su antigüedad en la empresa, su derecho a un contrato indefinido al pasar los tres años (las empresas de servicios también hacen contratos indefinidos, pero ya hablaremos de las condiciones en otra ocasión), y cualquier otra ventaja que conlleve la antigüedad en una compañía normal y corriente.

Estas son las razones por las cuales el principal enemigo del teleoperador es su empresa, y todos los esfuerzos de los sindicatos, toda reivindicación laboral desde el telemarketing, a título individual o colectivo (negociación del convenio incluída) debe tener como horizonte el hundimiento del sector, para forzarlo a volver a su quicio, cubriendo las necesidades puntuales que las empresas tengan por puntas de trabajo, lanzamiento de nuevos proyectos, etc. , pero nunca sustituyendo la plantilla que una compañía necesita a la hora de ofrecer un servicio determinado por trabajadores subcontratados a bajo precio y sin compromiso.

24/04/2005

Hogar, dulce hogar

La terrible leyenda de los teleoperadores que compran pisos

La ley:
Se ha firmado el III Convenio de Telemarketing para los años 2004 a 2006 (ya avanzando por marzo del 2005). Dejando de lado el espectáculo de la negociación nos queda el privilegio de tener aceso finalmente a las condiciones laborales que disfrutaremos el año pasado sólo unos pocos meses después de que el mismo haya terminado.

Las condiciones que disfrutamos:
Un teleoperador, que tendrá en el mejor de los casos la categoría de "Gestor Telefónico", Nivel 9 del convenio, en horario completamente diurno, cobra un neto de 869 € al mes, durante el 2005.

Misterios:
¿Cómo puede comprar un sujeto que cobra 869 € al mes un piso que costará, en el mejor de los casos, 150.000 euros en cualquier ciudad mediana-grande? Y conste que cuando digo "piso" se debe traducir al español moderno como "caja de zapatos con derecho a servicios comunes". Supongamos que nuestro sujeto es además caprichoso y desea comer todos los días, vestirse, e incluso cambiarse ocasionalmente de ropa; que necesitará transportes, aunque sean públicos. Puede que el muy mimado tenga incluso alguna afición, que quiera pagar un ordenador, un gimnasio o algún otro lujo asiático...

Soluciones milagrosas:
¡Papá! Necesitaría OTRO adelanto.

23/04/2005

Presentación


Este es un "blog" que pretende dedicarse a los trabajadores del telemarketing y a todo lo que rodea nuestra labor: condiciones laborales, clientes, empresas...

Somos los "trabajadores pobres". Esta triste unión de palabras viene designando desde hace algunos años la situación de aquellas personas que se han convertido en saldos del mercado laboral. Cuando empezábamos a trabajar pensábamos, quizás, que se nos abrían las puertas de la independencia y de la vida adulta y libre, pero nos hemos encontrado con la condena a seguir viviendo a costa de otras personas (nuestros padres, maridos, esposas, quien sea), ya que nuestros salarios no llegan para cumplir con las expectativas mínimas de quienes intentan hoy por hoy construirse una vida independiente.

Dentro de los trabajadores pobres, y gracias en buena medida a las emergentes empresas de servicios, surge el proletariado de la tecla; los oficinistas que sufrimos unas condiciones de trabajo tan lamentables que, salvando las distancias que marcan los tiempos, quedamos convertidos en los análogos del proletariado que intentó las revoluciones comunistas a lo largo del siglo pasado.

Desde este punto de vista, trataremos las relaciones entre este proletariado y las empresas de servicios, las empresas para las que trabajamos, los clientes, los compañeros; todo lo que se nos vaya ocurriendo y nos parezca relevante para entender nuestro mundo, quizás para entendernos mejor a nosotros mismos y por supuesto para reivindicar desde la crítica unas mejores condiciones de trabajo y de vida.