08/07/2005

Prevención de Riesgos

Una vez, hace mucho, mucho tiempo, y en un país muy lejano, dicen que vivió un trabajador llamado "Delegado de Prevención de Riesgos Laborales", dicen que medía tres metros y medio y era hermoso, también dicen que era pequeño, verde y cabezón, el caso es que, como nadie lo ha visto jamás, no podemos asegurarlo.

En estos fríos tiempos (figuradamente, claro, que uno que escribe está empapado en sudor del bueno), la presencia material, digamos, carnal, del delegado de prevención ha sido sustituida por un folio, puede que folio y medio, en donde te dicen más o menos que tienes que mirar el monitor a cierta altura, sentarte un poco más así que asá... Ahora bien, si el falso techo parece a punto de caer encima tuyo o de un compañero, no habrá nadie que se preocupe de apuntar que quizás no sea el ambiente de trabajo más adecuado.

Luego hay otros apartes, uno puede trabajar quince años de noche sin que nadie le enseñe mínmas nociones de higiene del sueño, puede descalcificarse, puede ser un hombre/mujer orquesta en el cual cada huesecillo haga su ruido particular, el famoso hombre crujido del Missisippi, en fin, uno puede caerse a trocitos, que nadie prestará a esos detalles, siempre que cruja erguido en su silla y mirando más bien desde la parte de arriba del monitor.

 

Crujamos hermanos hasta que no nos tengamos.

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